Dejarlo que toque fondo, ¿Esto funciona?

Hombre desesperado

A lo largo de los años que tengo apoyando a personas para que se rehabiliten, he escuchado infinidad de veces la frase “Déjalo que toque fondo.” Pareciera que ésta es la fórmula mágica para que alguien se rehabilite y solo viéndose inmerso en el lodo pedirá ayuda. No hay cosa más falsa que esto.

Cuantas veces vemos a personas que han sufrido un accidente en donde alguien perdió la vida como consecuencia de la irresponsabilidad de un adicto y el adicto a pesar de esto continúa consumiendo. Vemos historias de personas que han perdido todo y siguen adictos. Entonces esto realmente no funciona.

Tenemos que tomar en cuenta que el problema de adicción no es sólo una cuestión de salud física, ahora también ya está reconocida como una situación social; es un problema que tiene factores emocionales, mentales y físicos. Por supuesto tiene que ver con lo que el adicto siente, piensa y ha vivido. Y el manejo debe ser integral. Claro que hay factores de riesgo pero al final la decisión es la del individuo.

La mayoría de la consejería de adicciones te dicen que tienes que dejar que la persona toque fondo y el consejo es que lo eches de casa para que “aprenda a valorar.” Esto es igual a darle castigo a la persona por lo mala que ha sido y los daños que ha causado; pero se ha demostrado que el castigo no corrige, lo que ayuda es la concientización y elevar el nivel de responsabilidad de la persona.

Imagínate unos padres que tienen un hija de 18 años que usa cristal. Esta chica lleva dos años desde que inició su actividad en drogas. No ha madurado emocional ni mentalmente; echarla a la calle para cumplir con el consejero y no sentir que están saboteando el proceso, eso debe ser muy difícil. Enviarla a la calle en donde los peligros van a ser aún mayores, es una decisión dura de tomar para los padres. Parece cuerdo y responsable pero lo que esos padres van a hacer tendrá un efecto muy profundo y desde luego que les dirá frases como “No hay borracho que coma lumbre” “Hierba mala nunca muere”, como si el adicto tuviera la suficiente conciencia para evita el peligro o la muerte o por estar en adicciones se la sabe.

madre está preocupada

La respuesta no es así de simple.

Claro que las cosas tienen que cambiar, por supuesto que se necesita ir apretando la tuerca, pero los padres deben ir haciéndolo en el peldaño que sean capaces de enfrentar sin tener sentimiento de culpa sino sentir que están tomando medidas eficaces ante la situación.

No todos los padres están listos para dar el mismo paso, del mismo tamaño; esto se debe hacer gradualmente de manera que vaya teniendo resultados dirigidos al propósito que se busca, la rehabilitación.

Si, es cierto que hay padres demasiado permisivos y otros que están en el otro extremo y pueden, sin titubear, cortar todo vínculo con su familiar. No se debe juzgar, por eso es muy importante que la familia se informe, comprenda el problema y empiece por enfrentarlo.

¿Cómo hay que actuar? Eso depende de las circunstancias y de las personas. Debe ser una orientación personalizada. Hay recursos como la intervención, la indoctrinación acerca del tema, incluso quizás los padres o familiares también deban aprender. Todo esto lo debe dirigir un profesional que comprenda el panorama y pueda dirigir a la familia para ir tan rápido como sea mejor para obtener resultados.

En Narconon México tenemos más de 20 años dedicándonos a ayudar a los adictos y orientando a las familias. ¡Llámanos!

AUTOR

Marisela Solorzano

Experta en adicciones y conferencista con más de 20 años de experiencia colaborando con Narconon México

NARCONON MÉXICO

EDUCACIÓN Y REHABILITACIÓN DE DROGAS